biografía de Mikao Usui

Biografía de Mikao Usui

Existen muchas contradicciones e incógnitas acerca de la vida de Mikao Usui, que fue el fundador de Reiki. Hay una versión oficial de su biografía que tiene mucho sentido para aquellos que sean practicantes de esta disciplina espiritual y sanadora.

MikaoUsuiSin embargo, tras consultar diversas fuentes y tras recordar lo que yo mismo escuché cuando recibí mi propia iniciación en Reiki, la vida del Dr. Usui podría formar parte del mejor guión de una buena película.

Ciñéndonos a la más estricta objetividad, no existe un conocimiento directo de su vida y este hecho ha hecho florecer multitud de mitos y leyendas, algunas de ellas bastante sorprendentes. Hasta mediados de la década de los noventa poco se sabía de la historia de este hombre, ni siquiera las fechas de su nacimiento y muerte.

Mikao Usui nació el 15 de agosto de 1865 en la villa de Taniai (Japón). Conocemos la fecha de su nacimiento porque así figura en una lápida conmemorativa que se erige junto a su tumba. En dicha lápida también dice que fue un buen conocedor de la historia, destacando en el estudio de la medicina. También dice que tenía un amplio conocimiento de los sutras budistas y de la Biblia. El conocimiento de estas dos últimas disciplinas es obvio que le ayudaron para desarrollar sus hábitos y prácticas espirituales, pues desde muy temprana edad sintió inquietudes intelectuales y espirituales que le empujaron con tesón a la búsqueda del sentido de la vida.

Al conocer profundamente la Biblia, se dice que era profesor de teología en la universidad de Kyoto. El Dr. Usui no era sacerdote. Su religión era el budismo. En el transcurso de una de sus clases, un alumno le preguntó si él creía fehacientemente que Jesús había realizado sanaciones por imposición de manos. El Dr Usui contestó afirmativamente.memorial20stone

Dicho estudiante le preguntó entonces si él había presenciado alguna vez un acontecimiento parecido y si sabía cómo se ejecutaba dicha técnica de imposición. Al desconocer la respuesta, Mikao Usui renunció a su puesto como profesor y decidió viajar por todo el mundo para  estudiar sin cesar hasta reunir dicho conocimiento. De esta forma podría responder a dicha pregunta. Según la tradición, cuando un profesor no es capaz de responder a la pregunta de un estudiante, está obligado a dejar su puesto hasta alcanzar el saber que colme la necesidad intelectual del alumno.

Viajó a EE.UU. en busca de este conocimiento y allí estudió lenguas antiguas que le ayudaran a poder interpretar los textos acerca de las curaciones de Jesús. Sin embargo, no halló nada en el nuevo testamento. Lo que sí encontró fueron indicios de milagros similares realizados por Buda en diferentes sutras.

Por ello, el Dr. Usui regresó a Japón donde estudio sánscrito para luego viajar al Tíbet y consultar directamente las fuentes originales en los monasterios, en los que se alojó con los monjes.

Tras muchos años de aprendizaje y varios viajes, adquirió conocimientos en campos muy diversos y comprendió cuál era el fin último de la vida: alcanzar la realización del ser, un estado en el que a pesar de los avatares que golpeen a uno, se es capaz de mantener un estado de serenidad absoluta y paz. Inició entonces la búsqueda de ese estado imperturbable a través del estudio del Zen.

kuramayama5Pasó varios años practicando Zazen en un templo de Kyoto, pero no le sirvió para alcanzar su meta. Sin embargo, Mikao Usui nunca se rindió y todas las dificultades fortalecieron su determinación en alcanzar la meta de su búsqueda.

En marzo de 1922, inició un ayuno en el Monte Kurama (monte sagrado de Japón), decidido a alcanzar la iluminación mediante prácticas espirituales en condiciones de una dureza extrema. No le importaba arriesgar su vida en la persecución de su meta personal. Dicha montaña está a 25 kilómetros al norte de Kyoto. Allí emprendió un período de meditación y ayuno que debía durar 22 días, tal y como hacían los antiguos maestros. Su objetivo era buscar la purificación y esclarecimiento necesarios para alcanzar la realización y la respuesta a todas las cuestiones que le habían empujado a tan largo peregrinaje.

Mikao Usui llevó consigo tan sólo unos sutras, una cantimplora de piel de cabra con agua y 21 piedras que le servirían como calendario. Cada mañana cogía una piedra y la tiraba ladera abajo para así saber que un día más había pasado y no perder la cuenta.

Los días fueron pasando y el Dr. Usui, en absoluto ayuno, se sentaba a meditar bajo el cobijo de los pinos sumergiéndose en los sonidos del bosque y del río que baja por la montaña mientras oraba y entonaba cánticos. Leía los sutras sin cesar. Estaba decidido a no abandonar aquel lugar hasta que no alcanzara la iluminación o pudiera dar respuesta a aquella pregunta que le había hecho aquel estudiante años atrás.simbolos

El ayuno y la meditación ampliaron las fronteras de su consciencia y, en la madrugada del día 21, Mikao tuvo una visión a través de la cual vislumbró una intensa luz blanca que lo golpeó de frente proyectándolo fuera de su cuerpo. Entonces vio muchas luces en formas de burbujas de colores. Dichas burbujas contenían en su interior una serie de símbolos, cuyo significado y utilización comprendió al instante.

Cuando el estado de trance terminó, Mikao Usui se sentía lleno de energía, fuerte, muy diferente de como se había sentido en los días finales de aquel retiro de meditación y ayuno.

Con entusiasmo se levantó y comenzó a bajar la montaña para volver al monasterio Zen donde vivía. Mientras bajaba, el Dr. Usui se golpeó un pie fuertemente contra una piedra. Se lastimó un dedo del pie, el cual sangraba copiosamente produciéndole fuertes dolores. Instintivamente impuso sus manos sobre el pie herido y en poco tiempo el dolor desapareció y la hemorragia se detuvo.

Junto con la iluminación, Mikao Usui obtuvo también el don de sanar. Empleó este don sobre sí mismo y después con sus familiares, descubriendo que los efectos se manifestaban rápidamente. Reiki había nacido.

 

 

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