aceites esenciales

Aceites Esenciales

Los Aceites Esenciales son compuestos químicos naturales que forman las esencias odoríferas de un gran número de vegetales. Son sustancias que se encuentran en diferentes tejidos vegetales. Los aceites esenciales proceden de las flores, frutos, hojas, raíces, semillas y corteza de los vegetales. El aceite de espliego, por ejemplo, procede de una flor; el aceite de pachulí, de una hoja, y el aceite de naranja, de un fruto. Los aceites se forman en las partes verdes (con clorofila) del vegetal y al crecer la planta son transportadas a otros tejidos, en concreto a los brotes en flor.

Cada aceite esencial contiene las propiedades específicas de la planta de la que se obtiene, cuyos componentes químicos sirven para distintas finalidades. Por ejemplo, un aceite esencial puede ser sedante (jazmín) mientras que otro tiene capacidad para estimular el sistema nervioso (romero). Unos destacan por sus propiedades bactericidas (tomillo), mientras que otros tienen mayor capacidad analgésica (menta).

En líneas generales y gracias a sus compleja composición molecular, todos los aceites esenciales son en mayor o menor grado:

    •  Antibióticos
    • Regeneradores celulares
    • Antisépticos
    • Inmunoestimuladores
    • Antivíricos
    • Antiinflamatorios
    • Mejoran la circulación sanguínea y linfática
    • Equilibran las emociones

Existen diferentes métodos para extraer esta preciada sustancia que dependen, sobre todo, de la zona de la planta donde el aceite esencial se encuentre más concentrado.

Destilación por vapor

Es el método más común de extracción de los aceites esenciales. Se suele utilizar con plantas relativamente resistentes cuya esencia se encuentra en partes como las hojas, el tallo o el tronco. Para ello se utiliza un alambique en el que se introduce la parte de la planta que se quiere destilar junto con agua. Al calentarse, el vapor arrastra las moléculas volátiles de la planta que van a parar a otro recipiente junto con el vapor. Al enfriarse, la diferente densidad del agua con el aceite hace que la esencia quede depositada en la parte superior separada del vapor, ya convertido en agua.

Expresión

Este método se utiliza para extraer la esencia de los frutos cítricos, ya que sus aceites esenciales se encuentran en la piel exterior del fruto y para obtenerlos es necesario prensar su corteza.

Maceración

Esta técnica consiste en introducir la planta durante algún tiempo en otro líquido hasta que este captura sus propiedades. Cuando la maceración se hace en aceites vegetales se llama oleato. Cuando la maceración se hace en alcohol, se llama tintura.

Extracción con disolventes volátiles

Esta técnica se utiliza cuando se quiere extraer una parte muy delicada de la planta que no soportaría la destilación por vapor, como por ejemplo, los pétalos de flores como la rosa o el jazmín. Este proceso es mucho más complejo que los anteriores y se necesita una cantidad enorme de materia prima para la extracción. Por eso, los aceites esenciales obtenidos con este sistema tienen un precio muy elevado. Consiste en utilizar determinados disolventes para, al igual que en la maceración, conseguir que la esencia de la planta quede retenida en ellos. A continuación se elimina la humedad y se obtiene la esencia que en este caso se llama “Absoluto”.

Es muy importante recalcar que los aceites esenciales no deben ingerirse nunca ni aplicarse tampoco directamente sobre la piel. Se usan siempre diluidos en agua, mezclados con los llamados “aceites base” (aceites neutros) o por difusión en el aire.

Masaje: Es uno de los métodos más eficaz, pues a la eficacia de los aceites esenciales se une el poder terapéutico del masaje. En un aceite base (de almendras dulces o de albaricoque, por ejemplo) se diluye de un 2,5 % a un 5% de aceite esencial, dependiendo del extracto elegido.

Baño: Se pueden echar varias gotas de aceites esenciales sobre el agua tibia de una bañera y luego sumergirnos durante 15 ó 20 minutos. Por este medio estamos tanto aspirando el vapor de los aceites esenciales como permitiendo que éstos penetren a través de la piel.

Inhalación: Podemos echar algunas gotas en un pañuelo y olerlo o se puede echar de 6 a 12 gotas en una olla de agua hirviendo. Luego colocamos una toalla o manta que cubra tanto nuestra cabeza como la olla e inhalamos el vapor durante varios minutos. Se debe tener la precaución de no acercarse demasiado ya que podemos quemarnos la cara con el vapor.

Difusión: Existe en el mercado una amplia variedad de productos para llenar el espacio de una habitación u oficina con el aroma de los aceites esenciales. Estos productos, llamados difusores o atomizadores, esparcen los aceites esenciales formando una nube de diminutas partículas. Estos difusores pueden ser de utilidad en casos de afecciones respiratorias o simplemente para llenar el aire con una fragancia ya sea calmante o estimulante.

Compresas: Estas pueden ser frías o calientes. Se utilizan para aliviar dolores de cabeza, y molestias musculares. Se pueden añadir de 5 a 10 gotas de aceites esenciales en medio vaso de agua. Se empapa una toalla pequeña en esta solución y se aplica al área dolorida.

Las principales propiedades de los aceites esenciales son,

  • Bergamota: Antidepresivo. Propiedades antisépticas. Ideal para el cuidado de pieles grasas y manchadas. En preparaciones de crema se aplica para el tratamiento de eczemas, psoriasis y acné. Es sumamente efectivo en baños de inmersión y rociado en la habitación o ambiente de trabajo.
  • Canela: Estimulante, antiséptico, excelente para la prevención de gripes y resfriados.
  • Cedro: Calmante, armonizante, tónico respiratorio. Se usa como complemento para el tratamiento de caída del cabello y caspa. Beneficioso para el cuidado de pieles grasas y manchadas.
  • Ciprés: Antiséptico, antiespasmódico, diurético, antirreumático. Útil para el tratamiento del asma, bronquitis, tos convulsa y enfisema.
  • Eucalipto: Potente antiséptico y descongestionante.
  • Enebro: Desintoxicante. Restaura el equilibrio psíquico. Ideal para baños y masajes para la celulitis. Propiedades diuréticas.
  • Geranio: Equilibrante mental, físico y emocional. Ayuda a regular las funciones hormonales. Es diurético y astringente. Masajear en las zonas con celulitis.
  • Incienso: Calmante. Ayuda a la meditación.
  • Jazmín: Relajante. Ideal para el cuidado de la piel, en especial las pieles secas. Propiedades sensuales.
  • Lavanda: Es un limpiador. Liberador de tensiones, reparador excelente para los músculos cansados, cicatrizante, ideal para quemaduras.
  • Limón: Purificante. Refrescante. Estimulante del sistema linfático. Astringente. Antiácido, antiséptico. Es ideal para dar un toque fresco a las composiciones de fórmulas aromaterapéuticas.
  • Manzanilla: Relajante, efectos calmantes sobre la mente y el cuerpo. Se aplica para dolores e inflamaciones y para los estados de enojo y humor colérico. Ideal para proteger pieles secas. Reparador del sueño.
  • Melisa: Calmante. Su aroma es suave y exquisito. Ideal para proteger la piel del frío.
  • Menta: Estimulante, refrescante. Excelente para despejar la cabeza.
  • Naranja: Angustia, depresión, insomnio.
  • Patchouli: Calma y levanta el espíritu. Para acompañar los procesos de aprendizaje. Permite la liberación de fluidos en casos de edema, obesidad y retención de líquidos.
  • Romero: Tonifica y levanta. Tónico estimulante a nivel cardíaco, hepático y biliar. Se usa para el cabello agregando unas gotas en el champú.
  • Rosa: Propiedades femeninas. Calmante. Tonificante. Excelente para pieles secas, maduras o envejecidas. Propiedades sensuales.
  • Salvia: Calmante, relajante, antidepresivo, para todo tipo de estrés y tensión. Es útil en el tratamiento del asma, infecciones de la garganta y cuidado de la piel. Agregar unas gotas en el enjuague después del champú para cabellos grasos y caspa.
  • Sándalo: Relajante, armonizador, ayuda a la meditación. Excelente para pieles secas.
  • Árbol de Té: Potente antiséptico. Excelente para el tratamiento de todas las afecciones de la piel por sus propiedades antisépticas, antivirales, antimicóticas, antiinflamatorias y cicatrizantes.
  • Tomillo: Preventivo de infecciones en general, reforzando el sistema inmunológico. Purificador pulmonar, estimulante de la circulación sanguínea.
  • Ylang-Ylang: Es un aceite exótico, con características sensuales y afrodisíacas. Excelente para el cuidado de la piel. Calma, relaja.

aceites esenciales 2

 

 

Comparte el artículo